El Masaje Facial Japonés

Masaje Facial japonés“Con el masaje facial japonés devolverás a la piel de tu rostro su verdadera naturaleza”

La importancia del cuidado facial

En nuestro rostro se refleja el mapa de nuestra vida.  En él se reflejan las emociones más intensas compartidas y vividas a lo largo de nuestra historia. Así, nuestras principales emociones van dando forma a nuestro rostro y delimitando el mapa que nos va conformando como personas.

Nuestra verdadera belleza se encuentra en esas líneas que, a veces, asimétricas e intensas, surcan nuestro pasado y nuestro presente y crean una fotografía real de nosotros/as mismos/as. Nuestro rostro es la carta de presentación de nuestras emociones y, por ello, su cuidado nos permite seguir construyendo ese camino, desde el bienestar y el equilibrio.

 

¿En qué puede ayudar el masaje facial japonés a nuestro rostro?

Para tener una piel saludable es fundamental una alimentación equilibrada, el uso de productos naturales, la protección de agentes externos, el cuidado diario, pero, además, el masaje facial nos ayudarán a mantenerla fresca, natural y bien cuidada.

Por tanto, un buen masaje facial ayuda a que la piel del rostro se reactive y respire, contribuyendo, así, a la nutrición celular y oxigenación de la piel. Los masajes faciales liberan la tensión y la energía bloqueada en los tejidos faciales.

Uno de los masajes faciales más de moda en los últimos años es el masaje facial japonés, cuyas técnicas milenarias contribuyen de manera significativa al rejuvenecimiento de la piel del rostro.

¿En qué consiste el masaje facial japonés?

El masaje facial japonés -también conocido como Kobido o “el antiguo camino de la belleza”– tiene su origen en Japón, en la época imperial, cuando esta técnica milenaria estaba reserva a las familias de buena posición, considerándose sus beneficios indispensables para la belleza.

Además de la precisión de sus técnicas, este masaje encierra una filosofía, similar a otras disciplinas orientales, que entienden la belleza como un equilibrio integral de la persona. Así, la belleza real está en un cuerpo sano, emociones equilibradas y mente armoniosa, por lo que el masaje facial sólo será efectivo si mantenemos unos hábitos de vida tendentes a este equilibrio.

El lifting facial natural, como también es conocido este masaje en Occidente, genera la activación celular y sanguínea del rostro, produciendo los mismos efectos que un lifting, pero de forma natural y sin ningún tipo de cirugía. El masaje facial japonés ayuda a tonificar y ejercitar los músculos faciales, matizando y mejorando el aspecto de las arrugas y las pequeñas líneas de expresión y contribuyendo, por tanto, a reducir el envejecimiento de la piel, aportando juventud y luminosidad.

A través de técnicas de percusión y drenaje, trabaja sobre los principales puntos del rostro, movilizando líquidos y activando la circulación y la energía del rostro, al incidir sobre los principales puntos meridianos de esta zona. Con este masaje drenante se eliminan impurezas y se movilizan líquidos para que la piel vuelva a respirar y nos proyecte nuevamente un rostro fresco y rejuvenecido.

 

¿Cómo se aplica este masaje?

Cómo aplicar el masaje facial japonés
Este masaje se divide en varias fases que se suelen aplicar progresivamente a lo largo de una sesión. No obstante, su evolución y adaptación con otras técnicas y disciplinas, fundamentalmente estéticas, desde su introducción en España, hace ya casi una década, han ido modificando su aplicación original.

Sin embargo, aunque existan modificaciones y adaptaciones, los objetivos del masaje facial japonés siempre estarán orientados a limpiar y drenar el rostro y cuello, fortalecer y tensar los músculos faciales, activar la circulación y relajar el rostro.

Los resultados de este efectivo masaje se aprecian desde la primera sesión, pero para notar mejor sus efectos es recomendable realizarse varias sesiones seguidas (entre 5 y 10 sesiones, una por semana) y realizar sesiones de mantenimiento, periódicamente, una vez finalizado el tratamiento.

Para su aplicación se usan aceites naturales, especiales para el rostro (argán, ozono, entre otros), que ayuden a una mayor fluidez de los movimientos y permitan realizar su manipulación rostro con  mayor suavidad. Las propiedades del aceite que se aplica, contribuyen, también, a nutrir el rostro y mejorar su apariencia.

Como en cualquier otro tipo de masaje, el masaje facial nunca debe aplicarse cuando existen afecciones específicas, en este caso en la piel del rostro, tales como eccemas, acné o alergias.

 

¿Cuáles son los principales beneficios del masaje facial japonés?

  • Fortalece y tonifica la musculatura facial, ayudando a prevenir la flacidez y las arrugas
  • Estimula la producción de colágeno y elastina, indispensables para una piel saludable
  • Contribuye a la eliminación de toxinas y células muertas, promoviendo una mayor luminosidad en el rostro
  • Ayuda a mantener la humedad e hidratación de la piel, favoreciendo, también, su nutrición
  • Facilita una mayor fluidez de la sangre en el rostro, ayudando a su oxigenación
  • Favorece la relajación del rostro, reduciendo malestares como el bruxismo, rigidez y tensión en mandíbula, así como en la zona ocular
  • Contribuye a mejorar dolores de cabeza, migrañas y jaquecas
  • Mantiene un aspecto del rostro sano y rejuvenecido
  • Minimiza las manchas del rostro y cicatrices, teniendo un efecto reparador y regenerador

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Escrito por Equipo AIYA

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